martes 14 de agosto de 2007

Capitulo 6

Me desperte en el sotano de nuevo. Mis compañeros estaban contando chistes, yo llegue a oir que uno decia un chiste extremadamente obseno. Se dieron cuenta de que yo ya no estaba mas inconsciente.

“Dormiste casi un día” me dijo uno. “Pero la pudieron agarrar?” pregunte. “No, la turra tenia un fusil plasmatico en la cartera, y tuvimos que salir corriendo”. “Ya saben donde esta?” volvi a preguntar, sintiendome culpable por la mision fallida. “Si” dijo el que reza por los rifles, quedando excesivamente colgado. “Se fue en colectivo hasta la ciudad de La Sunga, nuestro proximo destino. Esta misma tarde vamos a la estacion de tren, que es más barato y rapido, para alcanzarla”.

Todo el día estuvimos contando chistes, hasta eso de las 16:00, cuando nos fuimos en un taxi a la estacion. Al llegar a la estacion, se leia un cartel: Estacion Negros Refulgentes. Tambien habia una estatuita de un negro al lado del cartel.

En la grasienta boletería, pedimos 5 boletos. “¿Por que 5 boletos si somos 6 personas?” pregunta un compañero mío. “Porque esto no lo pagas vos, yo lo pago, y quiero abaratar. Así que vos, por discutir, sos el que viaja adentro de la valija”. Llantos por un lado y risas por el otro.

Un hombre de bustos cónicos y nariz a escuadra paso cerca nuestro cuando estábamos metiendo a mi compañero en la arpolentada valija. Quiso espiar, pero como no le correspondía, le tuve que dar un shock cósmico y se desmayo instantáneamente. Quedo tirado como un fruto podrido que nadie queria levantar. Lo patié. Fue su ultimo respiro.


Listo. Mi colega estaba ya metido en la valija, la cual tenia un agujero de tamaño milimétrico para que pueda respirar.

El tren se iba. Corrimos a la puerta,y saltamos al interior de la descarcharada maquina. Lo logramos. La valija casi se resbala de mis manos, porque me habia quedado la grasa de la boleteria.

Pero un pelado basura nos estaba disparando con un fusil laser. Le respondimos el fuego. Lo mate. El, antes, habia matado al conductor del auto hipertomasfaltico. Uno menos.

Nos comimos a los dos muertos para esconder evidencias.

Después de la antropofaga cena, llegamos a La Sunga. Era mas tranquilo, pero mas chico y mas feo. Mate a un negro por ser negro. Nos escondimos para planificar todo, esta vez en el altillo de un supermercado.

“Bueno, perdimos a un colega, pero por lo menos nos proveo comida para saciar el tentalaxico hambre que nos consumia”. Dijo Aristóteles, que era el que rezaba por los rifles.

“Ahora, la Parrada esta albergada en el hotel Raconte, es un hotel mediocre, pero con un mercado negro. Por eso la parrada fue ahí. A medianoche, entramos al lugar y la capturamos. Peor ahora, a dormir, que no me cayo muy bien el estomago que comi hace poco”.

lunes 6 de agosto de 2007

La Vida es Cosmica Capitulo 5

Capitulo 5


Vivir en el sótano




Me desperte. Cuando las alucinaciones formicas desaparecieron, pude enfocar la habitación en la cual me encontraba. Para describirlo en pocas palabras, era una verdadera mierda. En la puerta (la unica abertura de la habitación) pude divisar al ahora renombrado Juan Ramirez, que intentaba agarrar un confite suplicante que se ofuscaba entre las más flaxidas basuras.

En el momento en el que el ya mugrientisimo confite se burlaba de Juan por doceava vez, el que rezaba por los rifles paso y vio mi pirindante aspecto, entro a la habitación. Pateo a Juan, de tal manera que este cayo de bruces y se dio con la punta de la estufa en la ceja. Lloro. Salio de la habitación corriendo como un perro acristalizado.

- Ya pasaron dos dias desde que te dieron con la madera petrificada. Por lo tanto, ahora tenemos dos dias menos para capturar a la Parrada.
- ¡No fue mi culpa! ¡El cubano ese me disparo sin razon!
- Mentira, intentar agarrar prótesis de extremidades humanas es delito acá en Basura Retórica. Lee el articulo 182.
- Puta madre, ¿a quien se le ocurre poner esa ley?
- Eso no importa, lo que importa es que existe y listo. En este momento estamos en el sotano de una vinoteca, pero los dueños de la vinoteca no lo saben.
-
Eso era lo que yo no entendia, como se podian animar a meterse en una pocilga tan suplizada como esta, pero volvi a la realidad y me di cuenta de que eramos ilegales.

Después de tomar unos vinos robados, salimos a la luz. Enfoque una pelea. Enfoque otra. Un mendigo metamorfeado se metia en su casa: una alcantarilla acalambrada.

Después de ese pantallazo de la vida en Basura Retórica, nos metimos en una garita apesumbrada para que nos den instrucciones.
- La Parrada va a estar en el teatro, aunque nadie lo sabe. La idea es entrar y tratar de conseguirla sin que se resista. Hoy a la noche vamos al teatro y la conseguimos.

Todo el día estuvimos robando pizzas a los replitacanados pizzeros, que no se daban cuenta de que perdian casi la mitad de sus productos. Ya caida la noche, estabamos todos manchados de grasa de ballena, que era la que utilizaban en Basura Retórica para abaratar costo.
Ya cerda de las 22:00hs, con nuestros estomagos rogando un poco de dieta y ayuno, salimos a las emegeranfanticas calles.

Desde afuera se escuchaba una orquesta, que, para mi gusto, era un asco palpitante. Me tuve que poner las aceitunas que llevaba en mi bolsillo en los oidos para poder vivir satisfecho, sin esa musica siniestra. Como ya nos habiamos imaginado, alli estaba La Parrada, tan subestimadota como siempre lo habia sido, con su culo lleno de granos reposando en la cara de cuatro o cinco niños, que debian estar secuestrados o algo asi.

En ese momento, las luces se apagaron, y se escucharon gritos sofocantes. La gente que veia la salida, corria hacia ella, desesperada.

“Lo peor ya paso” les dije a mis compañeros, refiriéndome a la música. “ahora solo queda lo mas difícil”.

Pero parecía que yo tenia cierto magnetismo a los golpes, robos, y todo eso, porque en el momento que me comía las aceitunas aderezadas con mi propia cera de oídos, algo me dio de lleno en la cien. Caí casi al instante, pero logre terminar de comer las aceitunas. Estaban ricas.

jueves 26 de julio de 2007

La Vida Es Cosmica Capitulo 4

Capitulo 4


La llegada a Basura Retórica




Ya estaban todos despiertos cuando yo decidí de una vez por todas abandonar las estrásticas pesadillas y abrir los ojos. El que quería rezar por los rifles estaba leyendo “Historias de una ida y una vuelta” por Ramiro Bolsachon, cuando se dio cuenta de que me desperté. Trate de agarrar la barrita de cereal que me tiro su colega. Gracias a mis escuálidos reflejos, conseguí que la para mi asquerosa barrita de cereal me de en la cara. Después de tragar la espantosa y amorfa barra, pensando en que seria mejor morir con el “liquido cósmicamente radioactivo” a seguir en esta lexmarsica misión, que podría acabar con mi vida, siendo asesinado por mi ídolo, que, como ya dije, es Shugo Kataren.

- Muy bien – dijo el conductor del auto hipertomasfaltico con su aire tan acalambrado- de ahora en mas, vos – en ese momento enseño su esclufatico dedo índice señalando a mi compañero mas alto- sos Juan Ramírez. Vos – dijo mirando a mi compañero mas pecoso – sos Ramiro Pérez, y vos – señalo a mi último y estreflatico compañero – te vas a llamar… Rodrigo García. Por ultimo, vos – giro su flecosatica cabeza hacia mi petisa figura – te vas a llamar Miguel González.
-
Ya con nuestros nombres falsos asignados, fuimos a boludear por el harapiento departamento. Ya pasado el mediodía, contentados con solo pan duro, emprendimos viaje hacia el aeropuerto. Por desgracia, los negros hicieron un piquete justo por donde había que pasar para ir a Ezeiza, y nosotros, con ganas de pelar la recortada y limpiar el camino, nos resignamos a esperar. Sin embargo, habíamos salido unas horas antes, porque uno quería comprar boludeces en el aeropuerto.

Llegamos exactamente en el momento en que la operadora dijo por los marsclasticos altavoces: “Ultima llamada, aerolíneas Guacho, vuelo a Basura Retórica, por la puerta 8 por favor”.

En ese momento empezó una aventura parecida a Mi Pobre Angelito, cuando todos corren para llegar al avion. Por una suerte talrastuca, llegamos al avión. El avión no era más pedorro porque el fabricante no tuvo tiempo de empeorarlo. No tenia ventanas, ni azafatas, ni nada de eso. Hacia un ruido de la puta madre, tanto que no podíamos oír ni siquiera nuestros pensamientos.

Ya pasada la parada en Negros Pobretones ( yo me compre una Play station portátil para boludear en lo que quedaba del vuelo) cayo la noche y nos pusimos a dormir. A la mañana, cuando despertamos, estabamos a solo media hora de llegar a La Habana, donde tendriamos que interceptar a la Parrada, y asi lograr un suculento premio de recompensa. Llegamos al aeropuerto de Basura Retòrica un poco antes de lo esperado.

Un croto en sunga paso ante mis ojos, que prefirieron mirar el acalambrado suelo. Una pierna paso rodando como un colibrí desgarrado. Sospeche que era una prótesis que corria desaforadamente de su dueño. Intente agarrarla. Fue mas agil que yo.

- ¿ Que haces, pelotudo?- me dijo un cubano con aspecto gracioso.
- Te conviene agacharte… - dijo mi colega saturado.
Tarde. Un pedazo de madera pretificada me dio de lleno en la nuca. Me desmaye casi al instante, pero pude ver a la pierna rodando libremente de nuevo.

jueves 19 de julio de 2007

La Vida Es Cosmica Capitulo 3

Capitulo 3


Empezando el trabajo




Me tome el colectivo de línea a la terminal con mis 3 compañeros, tratando de acomodar los rarísimos pensamientos, y las suculentas aventuras que tendría que realizar con mis 3 amigos. Nos tomamos el pedorrisimo colectivo, pensando en que no habíamos viajado en un colectivo bueno en todo el día.

Mis neuronas estaban clovanticamente agotadas, y mis compañeros, más débiles mentalmente que yo, cayeron en un clorosatico sueño. En las 3 horas del insportable viaje, me la pase durmiendo o escuchando musica con el mp3 que le afane al mas fracasado del salon.

Cuando llegue a la taradigmatica terminal de Retrofos Acalambrados, ahí estaban unos tipos vestidos de negro esperandonos. Sin decir una palabra, hicieron un signo patastico para que los siguieramos. En el estacionamiento estaba el prometido e hipertomasfaltico auto negro de llantas violetas, y nos engarzaron muy dolorosamente en el microscopico baúl.

Tenia mis manos plagasticamente pegadas a la cara de un compañero mio, y tuve una rara sospecha de que éste ya no respiraba. Con un ruido clovantico, el auto freno rápidamente.

Cuando nos pudieron sacar de ese compartimiento minusculo, estire mis brazos, aunque ya no los sentia. Mis sospechas de que mi compañero no respiraba eran erroneas, porque cuando lo sacaron, empezo a moverse como yo. Era un teroclostico edificio, adornado con unas estatuas de unas putas en la entrada. Parecian que tenian una especie de magia negra, porque había una multitud pegajosa mirando a las prostitutas, lo que le daba un aspecto siniestro al lugar.

Los tipos que nos trajeron nos pegaron con las culatas de sus exóticos rifles, haciéndonos doler cada parte de la zona impactada por el aleado metal. Sintiendo un bunfandastico dolor en la columna, los seguí como un chupamedias que sigue a su profesor, para que no me vuelvan a castigar con esa dolorosisima tortura.
- Era el número 19, ¿no? – dijo uno de los conductores del auto hipertomasfaltico.
- Creo que si- dijo el acompañante, llevando su dedo a la cabeza, pensativo- sino, matamos a los que viven en el 19, que me gusta el número, y listo, no pasa nada.
- Ah, bueno, total tenemos los riflecitos salvadores. Tendríamos que empezar a rezar para que estos rifles se sigan vendiendo, son lo mejor…
-
Después de seguir esa conversación, yo quede aterrado, aun sabiendo que eran mis “colegas de trabajo”. Por suerte, llegamos al andrajoso departamento sin tener que matar a nadie, sin secuestrar a nadie, y yo empecé a preguntarme cual de todos los cosmicos y radioactivos dioses de mi propia religión (una religión amplia y con pocas exigencias) que me habia condenado a la mision de secuestrar a mi profesora, que vivia con mi idolo (Bin Ladden) y que comia gente.

Mis compañeros estaban emegicamente desmayados, tirados en el piso, lleno de cucarachas, ratas, mierda de pájaro y gusanos carnivoros. Cuando el contexto de la situación fue procesada por mi cabeza, me desmaye casi inmediatamente, sobre ese piso tan blosafacon.

martes 26 de junio de 2007

La Vida Es Cosmica Capitulo 2

Capitulo 2


El plan




Me desperté con un quilombo en la cabeza. Dormimos todos en un solo palco, y yo tenia uno arriba mío que roncaba como un tronco (por no decir como un hijo de puta). Estaba confundido: tenia que capturar a mi profesora de matemáticas, por orden de un asesino múltiple que mato a todos mis compañeros (menos a los 3 que vinieron conmigo).
Desperté a mis compañeros dándoles patadas en su cabeza, para que el secuestrador nos cuente mas detalles de nuestra “misión cósmica”. Cuando lo logré, nos arreglamos un poco nuestro pelo y salimos al pasillo, buscando al secuestrador.

Lo encontramos tomando mate con hombres mas, de acerca 30 años, todos deformados. Cuando los encontramos, el secuestrador empezó a explicar los detalles con abundante precisión.
- Estos son los que estaban tirando nuestro “liquido cósmicamente radioactivo” (creado por mi) que mato a sus compañeros. Están deformados por el contacto con el liquido, aunque tengan ropa protectiva.
- ¡Uhhh pero eso te deja hecho mierda!- dijo un compañero- si con ropa protectiva quedas así, ni me imagino…
-
- Bueno, yendo al tema. Yo me llamo Rodolfo Putè, alias “chewie”. Los secuestre, como ya les dije, para que capturen a su ex-maestra de matemáticas. Ella es una guacha que anda de acá para allá buscando información y llevársela a su bunker subterráneo en Santos Endemoniados, donde convive con Shugo Kataren, uno de los mayores asesinos del planeta. El terrorista se fija quien es más gordito y tiene mas pinta, después lo mata, y se lo comen.
-
- ¡¡Uhhh, pero entonces el director de la escuela cagó!!- dijo otro de mis compañeros- hay un montón de profesores que durarían una semana en comerse…
- Volviendo, lo que tienen que hacer, para no irse hasta el bunker subterráneo, es interceptar a La Parrada en sus viajes por todo el continente Suplicios, que hace todos los meses para conseguir comida.
-
- Ahora no saben a donde esta yendo?
- Ahora esta yendo a Basura Retórica, donde hay tan poca autoridad que los monos sidosos corren libres por las calles.
-
- ¿Nosotros también tenemos que ir allá?
- Si, pero primero les quiero decir bien nuestro plan. Miren la tele esta que me afane de acá a la vuelta, esta muy buena, pantalla plana y todo. Mira el noticiero.
En Radioactividad TV había uno de esos típicos carteles que decía: “trágico accidente, muere un curso entero de pibes y pibas”
- Como se darán cuenta -siguió hablando Rodolfo- ustedes figuran como muertos. No queremos que la gente se de cuenta de que buscan a una terrorista, tienen que ser tan discretos como los albinos en la nieve.
-
- OK – dije yo, riéndome de la curiosa y peculiar analogía-.
- Muy bien, vayan a la terminal, pero no se piensen que el camino va a ser fácil, este continente esta infectado de terroristas, así que por ahí mueran en el camino… Yo les consigo el viaje a la terminal de colectivos de Retrofos Acalambrados, donde unos tipos los van a meter en un baúl de un auto negro con llantas violeta cósmico y los van a llevar a el aeropuerto, donde tomaran “Aerolíneas guacho” hacia a Basura Retórica , con una parada en Negros Pobretones para comprar cosas robadas para los familiares de los pilotos. Ahora si, vayan a la terminal.

lunes 25 de junio de 2007

La Vida es Cosmica capitulo 1

Capitulo1


La emboscada




Yo venia a la escuela con un frio de Alaska en invierno, lamentando no haber mentido que me dolia terriblemente la cabeza. Hoy tenemos que ir al teatro como un grupito de jardin, es decir, hay que pasar vergüenza como un idiota. Por fin, llegue a la escuela, y (aunque vivo a 2 cuadras) empecé a descongelar mis piernas y brazos.

Cuando llegue, mis compañeros me saludaron, y el director paso preocupado con un cadáver, que según sospeche, murió de frío. Después de unos 5 minutos de tomar asistencia y todo eso, salimos de nuevo el heladísimo ambiente. Subimos a un colectivo que tenia como pintura, oxido.

Cuando llegamos al teatro, la chatarra freno a cagadorches a unos centímetros del hermoso auto de adelante. Todos bajamos al teatro, donde iba a tocar un coro de no se que lugar del país, pero que no entusiasmaba a nadie.

Mientras todos estabamos pasando, un grupo de “personas” vestidas de blanco brillante empezaron a tirar un liquido verde desde arriba. Ese liquido, era algo radioactivo, ya que todos los que eran alcanzados por esa porquería caían inconscientes. Yo, aprovechando la ocasión, agarre un negro y lo use de techito para cubrirme. 3 compañeros mios hicieron lo mismo, pero uno lo tuvo que hacer con un croto que pasaba por ahí, porque no encontraba ningun negro que quede.

Pasamos corriendo esquivando a todo tipo de personas raras: un idiota vestido de azul, 2 tipos de esos vestidos de blanco, y muchisimos cadáveres en el piso. Me escondi junto a mis compañeros en el baño, pero parece que habia uno que se estaba hechando un cago y nos agarro. Nos llevo por un pasillo al palco oficial, y cerro la puertita.
- Si quieren seguir vivos, tienen que trabajar para mi- dijo el que nos capturo- estoy buscando a florencia vargas, alias parrada, y ustedes de ahora en mas tambien.
- ¡Esa era mi maestra de matematica! La trola se fue porque dijo que se enfermo- dije yo.
- Exacto, ustedes la tienen que encontrar y me la tienen que traer VIVA.
- Ok, pero como mierda la busco si no se donde esta?
- Eso lo vas a saber después, ahora anda y dormi en alguno de los palcos con tus amigos y yo mañana te despierto con mas detalles. Anda.